De vuelta a Lee

Las fantasías sexuales

Todos fantaseamos con encuentros sexuales explosivos que hagan que nuestra cabeza vuele y todo a nuestro alrededor deje de existir. Hombres y mujeres de todo el mundo imaginamos escenarios en los cuales tenemos sexo del que nos hace sucumbir de placer.

Las fantasías pueden ser grandes y estimulantes en la vida sexual de una pareja.

Por ejemplo, una de las fantasías sexuales más comunes entre las mujeres es la de ser dominadas.

Así que la visita a un sex shop para comprar un kit con antifaz, látigo y esposas puede ser el aviso de una fantasía a punto de ser cumplida.

Otra fantasía común es la de tener sexo con personas uniformadas como enfermeras, policías y bomberos. Nada que un disfraz no pueda resolver; de nuevo el sex shop tiene todo lo necesario.

¿Pero hasta qué punto es bueno fantasear?

Hasta el punto en el que las dos partes, estén felices y no se hieran los sentimientos de ninguno de los dos.

Siempre existirán parejas abiertas a negociar. En esta negociación deben existir tres pilares fundamentales: educación, confianza y comunicación. Su combinación ayudará a llevar a un buen término lo que ambas partes anhelan.

En definitiva, las fantasías pueden ser grandes aliadas siempre y cuando estén fundamentadas en el respeto y el deseo de ambas partes.

A muchas personas les cuesta expresarle a su pareja cuáles son sus fantasías, así que acá van algunas ideas para realizarlo:

  • Analizá la disposición de tu pareja
    Antes de hablar de tus fantasías es conveniente que sondeés el terreno para ver si tu pareja estaría dispuesta a participar en ellas.
  • Los prejuicios para la calle
    Es importante que antes de empezar a contar tus fantasías le hagás saber que deben dejar los tabúes de lado y se imaginen probando nuevas experiencias. Hagan un pacto erótico.
  • Tu pareja, tu cómplice
    Hacé que tu pareja sea tu cómplice. Sueñen con lugares, olores, texturas y sabores que compartirán juntos.
  • Sí hay problemas, interrumpí
    La idea de hablar de fantasías es divertirse y unirse, así que sí hay problemas debés interrumpir la conversación. Ambos tienen que ser muy respetuosos y buscar la manera de complacerse mutuamente. Sé honesta, decí las cosas como son, pero también buscá reciprocidad, no quieras que tu pareja esté a tu servicio y solo para complacerte.
  • Poco a poco
    Si lograron llegar a un acuerdo, vayan poco a poco. Si llevás las cosas demasiado rápido es posible que la fantasía no tenga la misma intensidad que tuvo en tu mente